18 de marzo de 2013

Blue?

Se acabaron las palabras. De pronto no sentimos la necesidad de más. No dijimos nada exacto, ninguna palabra que significase "adiós", pero si leías atentamente aquella conversación fría y distante, la despedida se encontraba en cada una de las sílabas tónicas. Y hasta aquí llegamos, a menos de la mitad del camino que alguna vez creí que recorreríamos. Porque resulta que hemos pasado de parecernos tanto a tan poco. O quizás demasiado. Pero esa conexión tan nuestra sigue faltando y nos aferramos a algo que ya no sé si existe, o quizás he dejado yo de existir. No de una forma física, pues aun me miro al espejo y veo un cuerpo y una cara que creo reconocer. He dejado de ser, estoy a punto de tirar al mar revuelto miles de recuerdos e historias, con los que algún día me toparé y querré hundirlos hasta el maldito fondo. Hasta el fondo del mundo, donde lleguen a sus entrañas y desaparezcan por su interior ardiente. Así como mi interior está ahora, ardiendo y quemando recuerdos ya lejanos que pudieran hacerme daño. Aunque quizás para cuando quiera darme cuenta ya esté totalmente congelado. Y entonces los recuerdos quedarán sepultados, sin poder atraparme y los nuevos comienzos no penetrarán tan rápidos y profundos como estos otros, que ya no sé si existen.
Todo tiene colores nuevos, pero muy pocos son bonitos. Lo que antes era azul y punto, ahora quizás sea azul, quizás sea turquesa o celeste, o millones de derivantes más. Tantísimos que ya no sé lo que es el color azul.

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